La vida en la pensión era bastante
monótona, no permitía la vida en familia más allá que para comentar los
aconteceres dentro de la casa y de la vida de los pensionistas. Elisa, la hija
de la dueña de la pensión poseía un aspecto penoso que no llamaba mayormente la
atención de nadie. Todo esto cambia con la llegada de un hombre joven, un
cantante de baja calaña que desde el primer instante sembró una especie de
discordia y desorden entre las paredes de la casa. El Ruiseñor, Juan José
Bernal, con sus peculiares exigencias y su vida nocturna, produjo más trabajo
para Elisa y su madre. La niña comienza a sentir desagrado por la presencia del
hombre que se afana en sus cuidados personales y absorbe aún más a su madre.
Una tarde y gracias a la música que producía el cantante y su guitarra, se armó
una especie de fiesta, acontecimiento que cambiaría para siempre la percepción
de Elisa; en la que participaron todos los habitantes de la casa. Su madre
bailando al son de la música que corría por parte de Bernal, tomó a Elisa y la
llevó a bailar con ella para luego apartarla y bailar sola, en el centro de la
improvisada fiesta, dejándose llevar por la melodía. Desde entonces la niña
comenzó a ver al nuevo huésped con otros ojos, ya no le molestaban ninguno de
los rasgos que antes le causaban tanto desprecio, por el contrario, las maneras
y formas del hombre la seducían. Comenzó a utilizar su facultad de aparente
invisibilidad para observarlo y seguirlo a hurtadillas. Buscaba su presencia
pero al menor contacto visual la niña corría a esconderse, esperaba ansiosa la
hora de salida de la escuela para llegar a la casa y volver a moverse sigilosamente
tras él. En su ausencia, Elisa se adentraba en su cuarto para tocar sus cosas,
ponerse su ropa y mirarse en su espejo, se desnudaba y realizaba una suerte de
rituales sensuales, invocando el deseo imaginario que sentiría Bernal. La niña
no tardó en descubrir la relación de entre su madre y el cantante, las miradas
y los nuevo ánimos de la mujer fueron la prueba de lo que la niña suponía; pero
la revelación final llegó cuando un día al finalizar sus ritos dentro de la
habitación de Juan José, escuchó sonidos provenientes de otra habitación,
entonces entendió que mientras ella pensaba que el hombre estaba fuera de la
casa cantando en algún bar, él estaba con su madre. Espiándolos, fue testigo
del acto amatorio de su madre y Bernal, en primera instancia Elisa estaba
impactada, sorprendida y algo asqueada pero se obliga a observar y ve a una
mujer muy diferente a la mujer que se pasaba el día en la cocina y atendiendo a
los clientes del hospedaje. Entendió que en esos movimientos, acrobacias y
sonidos, se encontraba la clave para poseer a Bernal. Pasaron días en los que
la niña solo vagaba y parecía una criatura incorpórea, hasta que un día, al
llegar del colegio, vio que su madre no llegaría pronto a la casa, y que era la
oportunidad de entrar a la habitación de Juan José. Así lo hizo, y cuando se
encontró semi desnuda en la cama del hombre, comenzó a tocarlo y a acercarse,
hasta que entre bruma, él la toma por la cintura y la pone sobre su humanidad,
también dándole un beso, al instante se da cuenta de la contextura del cuerpo
que tiene encima y el error de ese acercamiento lanzándola fuera de la cama
gritándole “niña perversa”. A Los gritos acude una de los huéspedes que es
testigo de la escena. Con todos estos antecedentes, Elisa es enviada a una
Escuela de monjas y posteriormente a una universidad. Estando comprometida con
un hombre, un día asiste a la casa de su madre quien con los años había
concretado una relación con Bernal y había vendido la casa y se habían mudado a
una nueva. Bernal no pudo alejar de su mente los pensamientos acumulados en ese
momento en el que Elisa entró a su cuarto, mantuvo conductas extrañas como
visitar colegio y disfrutar ver salir a las niñas, observarlas y evocar a la
niña perversa. Esperó la llegada de Elisa con ansias, y al tenerla en frente,
le confiesa que han sido años de martirio pensando en lo sucedido y en ella.
Elisa extrañada, le responde que no recuerda tales acontecimientos, dejando ver
que para ella, los años habías borrado de su memoria la desilusión, decepción, y
ese despertar fogoso a la vida.
Se que te gusta leer y experimentar tu vida a través de la literatura y de la lectura en general, aquí encontrarás algunos artículos y archivos, comentarios, análisis que te pueden alimentar
sábado, 31 de octubre de 2015
El nuevo ciudadano
Les presento un ensayo sobre el Estado, trabajo que plantea la tesis de formar al "nuevo ciudadano" para conseguir el bien común.
“Si el
Estado es un cuerpo humano, ciudadanos somos brazos y piernas.”
Si quisiéramos
entender la naturaleza y el funcionamiento de los gobiernos, nos cabe
detenernos a preguntar, entonces, qué es el Estado, y a su vez, por qué o quienes
está conformado. Y es precisamente en ese punto cuando podemos vislumbrar que
es el ciudadano, la unidad básica y de mayor número, de este ordenamiento que a
lo largo del tiempo ha evolucionado, gracias a que estos entes lo hacen
continua y paulatinamente. No existe objeto de estudio más versátil y cambiante
que el ser humano.
“La
diferencia entre “un grupo de personas” y “una
sociedad” no reside en la apariencia sino en su conducta.” Aki Orr,
escritor y político activista Isrraelí, La
política sin políticos.
Entonces, Podemos considerar
como premisa que, el Estado, en cualquiera de sus formas, se encuentra formado
básicamente por ciudadanos, seres humanos con determinadas cualidades y
facultades, dependiendo de las libertades que se les entregue por parte del
régimen de paso. Pero, enfocándonos en nuestro país, Chile, ¿Qué tipos de
ciudadanos existen e interactúan entre sí? Cual bestiario, podríamos
clasificarlos según sus características, la forma en que se desenvuelven y
estereotipando.
El ciudadano ideal, sería un individuo que
se siente innatamente invitado a formar parte del orden social, involucrándose
activamente en las decisiones, manteniéndose al tanto de la realidad nacional,
el acontecer diario en su entorno inmediato y en general, todo aquello que
altere el orden, ya sea para bien o para mal; siendo un agente de cambio. Sin
dudarlo, pondríamos a Sócrates como un claro ejemplo de éste ciudadano ideal,
pues representa la objetividad de la moral y la ley siendo él mismo la
encarnación del buen ciudadano (del que suele hablar), que vive gustoso en su ciudad
y que lucha valientemente en sus filas, que casi nunca sale de ella y que antes
de ser desterrado y perder su ciudadanía o huir pasando por encima de la
constitución y las leyes, prefiere morir.
El modelo de
ciudadano, en la antigua Grecia se entendía de dos formas distintas:
- Una consideraba
ciudadanos al conjunto de los hombres libres. El ejemplo principal fue Atenas
- Otras sólo
consideraban ciudadanos a una selecta minoría o aristocracia. El ejemplo
principal fue Esparta.
Dos entendimientos
prácticamente obsoletos hoy por hoy.
Siendo otro sesgo,
hablamos del ciudadano antiguo, una
persona con costumbres muy arraigadas, ideales de antaño, con necesidades de
antaño, y edad no menor, que si bien se podría considerar menos importante, son
quienes hoy en día están tomando las decisiones, quienes acuden en su mayoría a
votar y a participar de los procesos democráticos, aun cuando en Chile el voto
sea voluntario, para ellos es una obligación. Gracias a la masiva participación
de este grupo, es que tenemos como resultado, a candidatos electos según la
conciencia y entendimiento de personas que no son representativas.
En contraposición al
ciudadano ideal y al ciudadano antiguo, tenemos la realidad de ciudadano que es en verdad un grupo mayoritario de la
población, jóvenes en su mayoría. Es perfilado y se auto entiende como una
persona insatisfecha con la organización y desempeño político, lo que lo lleva
a desligarse de la vida civil, no participar en procesos democráticos y a
culpar a los políticos de casi todos los males que aquejan a la humanidad. Una
causa de este fenómeno es según Tatiana Clouthier, académica y activista
mexicana, sería que “…los partidos se han
alejado de la sociedad, y al alejarse de la sociedad han hecho que la sociedad
le importe menos los partidos y se despreocupe de lo que está sucediendo en el
ámbito político.” Así también que “un
5% de la población participa en política, y el resto se deja manejar por este 4
o 5%”.
Tras analizar estos
estereotipos de ciudadano, nos queda pensar qué es lo que en verdad necesita
nuestro país. En respuesta a esto he intentado crear el perfil de lo que llamo:
“el nuevo ciudadano”, un individuo
que toma un poco de cada uno de los grupos antes mencionados; es mucho del
ciudadano ideal pero en tiempos modernos, tiene el respeto y los principios
claros, como el ciudadano antiguo, pero es en número y energía, como el
ciudadano real. ¿Utópico, no creen? Claro que sí.
Si cada integrante de
la sociedad actual se perfilara de esta manera, no hablaríamos de muchas de las
catástrofes sociales que hoy aquejan al mundo.
En mi intención por
dar respuesta a la interrogante: ¿Qué está sucediendo con los seres cívicos
chilenos? ¿Dónde están?, he necesitado voltear mi mirada a los nacientes
ciudadanos, seres entre la tardía pubertad y la temprana juventud, mis pares.
Es más claro que entre esta amplia variedad de seres, se encuentra al final de
la lista el interés por participar en el ámbito político.
Pero cómo podemos
alcanzar a configurar este tipo de ciudadanos, sin la necesidad de transgredir
los intereses personales y los derechos individuales. Para esto pienso que es
necesario acudir al método más minucioso y complejo, la educación. Está claro
que los seres humanos por naturaleza, tenemos la necesidad de vivir en
comunidad, en sociedad, por lo tanto somos innatamente seres políticos, pero si
nadie nos enseña o despierta en nosotros el interés por integrarnos de lleno en
la configuración social, jamás lograremos cumplir con la búsqueda del bien
común. A través de la educación es que podemos alcanzar configurar el
entendimiento social, sentirse parte de algo mucho más grande y poderoso, que
necesita de mí, para ser un Estado y un Estado Democrático.
En chile, el director
de la iniciativa que pretende implementar la educación cívica a la malla
curricular en los cursos de séptimo a cuarto medio, Gonzalo Villela manifestó
que "El escenario político en
nuestro país no pasa por un buen momento. Entre la tensa relación entre el
financiamiento de la política y los negocios, con los casos Penta y Caval, los
políticos, la actividad política y la democracia, han ido perdiendo
credibilidad entre los que confiamos en que ella puede ser realmente una
herramienta para la transformación y el desarrollo de nuestro país". Hoy
en día nadie está ajeno a las controversias entorno a variadas figuras públicas
en lo político, lo que de inmediato logró en la población acrecentar lo que
desde hace mucho se viene pensando; que en la política, mandan los corruptos.
Así es que pienso
fielmente que la respuesta está en la educación cívica. Un ciudadano informado que
se siente partícipe y comprometido, es un ciudadano que aporta y que colabora
al crecimiento y al desarrollo de su país.
jueves, 22 de octubre de 2015
Sinopsis cuento "Niña Perversa" de Isabel Allende
Con la llegada a la pensión de su
madre de un nuevo huésped, Elena experimenta sensaciones y sentimientos nunca
antes vividos y que la llevaron a encenderse en llamas de deseo aun siendo una
niña.
“La transformación de Elena Mejías
coincidió con la llegada de Juan José Bernal, el Ruiseñor, como él mismo se
había apodado y como lo anunciaba un afiche que clavó en la pared de su
cuarto.”
El amor y desamor, el sufrimiento y
el abandono de una niña que no buscaba la perversión, sino más bien el afecto. Solo
el tiempo sabrá borrar lo que no borra la conciencia.
“¿De qué niña perversa le hablaba?
Para ella la infancia había quedado muy atrás y el dolor de ese primer amor
rechazado estaba bloqueado en algún lugar sellado de la memoria. No guardaba
ningún recuerdo de aquel jueves remoto.”
Artículo de opinión sobre género y etnicidad
En la etapa media de los estudios en Chile, específicamente
en la formación en cuanto al plan electivo humanista, en el ramo de
"Ciudad contemporánea", el profesor nos planteó una actividad que
contemplaba el desarrollo de una tabla que ordenaba los estereotipos por su
ámbito, principales personas afectadas, entre otros parámetros. Me pareció una
actividad formativa interesante. El profesor estableció los temas a considerar
para completar la tabla, en los que se encontraban los estereotipos sociales,
étnicos y de género. Mis compañeros aportaron con ideas, mencionando los
estereotipos en cuanto a las clases sociales, grupos étnicos y estereotipos de
género, tanto femeninos como masculinos. Yo me quedé atenta a la dinámica de la
actividad y pensando en mi experiencia en este curso, esperé el momento
adecuado y le pedí al profesor que por favor me cediera el marcador unos
minutos, entonces me levante de la silla, me dirigí al pizarrón y borré la
línea entre étnicos y de género y escribí: "Estereotipos étnicos de
género". Y todos guardaron silencio un rato hasta que el profesor habló,
agradeciendo mi intervención. Yo, expliqué que sobre todo en nuestra zona, zona
sur de Chile, la población femenina y mapuche es de dimensiones considerables,
que muy pocas veces nos deteníamos a pensar en los roles de género, o deberes y
derechos en cuanto a género dentro de una etnia, ya sea de Chile o del mundo, y
que era el momento de darles su espacio, de darles el lugar que se merecen.
Me di cuenta de que el programa curricular, no tiene en
cuenta a las minorías, sino para darles una leve pincelada, para estereotipar y
para crearnos ideas erróneas de lo que es una cultura y su rol en cuanto a
género en la sociedad. Me sentí tremendamente satisfecha de haber hecho un
aporte a la clase, tomando los conocimientos que adquirí en este curso y
llevándolo a mi realidad y con esa simple acción me sentí llamada a mejorar la
calidad de educación que reciben mis compañeros y la gente que me rodea.
Por ejemplo, este vacío, falta de sentido de la realidad y
falta a la verdad, no solo abarca al subsector ya nombrado sino también a otros
como lo son historia, lenguaje, entre otros que deberían adquirir, de mano del
profesor y de los ajustes curriculares pertinentes, una mirada que no sublime
lo que fue la conquista española y la cultura occidental, y más centrada en
nuestra realidad, en la verdadera historia que versa sobre una ruptura en
esquemas tanto para occidentales, como naturales de américa, pues para ellos
significó renunciar a dogmas y para nosotros, a nuestra libertad. Con la
colonización también, se cambió la concepción del género femenino, pues para
las culturas existentes en américa, la mujer no era menos humana o inferior, no
era un objeto ni mucho menos un animal; tema que se desvirtúa cuando se enseña
la historia de nuestro país y de las culturas americanas.
Pienso que es necesario examinar la forma en que se tratan
temas tan importantes como los son la historia y mucho más si hablamos de
nuestra propia historia. Es necesario volver a estructurar la forma en la que
se abordan estos contenidos, haciéndolos inclusivos, sensibles a la realidad
nacional. Por ejemplo, hablar de cultura y de género, estableciendo paralelos
en nuestra historia, evaluándonos en la actualidad y proyectándonos al futuro;
para algún día ver la repercusión de lo aprendido y los sembrado en el proceso
educativo y formativo de los estudiantes; seres críticos, conscientes de su
historia, y con ideas para el cambio en un futuro cercano, ciudadanos y
ciudadanas deseosos de un país más equitativo para todos y para todas. Porque
la educación es la base, y si ésta es deficitaria, lo más probable es que los
estudiantes no estén preparados para enfrentar problemáticas como la desigualdad
en ámbitos económico, social y cultural, o cualquier problemática en general.
Es el momento de darnos cuenta que las carencias son mucho más profundas de lo
que pensamos, que nuestros niños y los jóvenes no están recibiendo las
herramientas necesarias para ser los responsables de formar un mundo más
humano, sin importar la raza, situación socio-económica o el género.
Crítica al aborto en Chile, dos caras de una misma moneda
Aborto, un tema de derechos humanos, derechos humanos de la mujer.
Por Katerine Isla y Catalina Solís
“El derecho a elegir es solamente uno
de los aspectos del tema mucho más amplio de los derechos reproductivos, es
decir, el derecho de la mujer a controlar su cuerpo y su vida reproductiva.” Sharon
Smith, escritora americana y activista.
Muy
buenos días compañeros y compañeras presentes, señor profesor, audiencia en
general. Quisiera que hiciéramos un alto en nuestra realidad y pensáramos unos
minutos en el sentido de la vida. Probablemente no es algo de lo que
reflexionemos a menudo, pero tiene una implicancia inmediata en cada uno de
nosotros, ya que todos buscamos crear vida, y somos producto de un proceso
fecundo; somos seres vivos, humanos y nacimos de una mujer.
Hablar
de aborto es para muchos un debate de nunca acabar, las posiciones se
confrontan y muy pocas veces, se llega a algún tipo de consenso. ¿Qué es el
aborto? La RAE lo define como “La interrupción del embarazo por causas
naturales o deliberadamente provocadas. Puede constituir eventualmente un
delito.”, pero en la realidad es una acción que causa controversias dependiendo
de las diferentes posturas; liberación o cadena perpetua. En Chile, se autorizó el aborto terapéutico
entre los años 1931 y 1989, bajo el mandato de Carlos Ibáñez Del Campo, hasta
que en 1989 se derogara el artículo 119 del Código Sanitario el cuál
despenalizaba el aborto terapéutico, siendo uno de los pocos países del mundo
que aún penaliza esta medida.
A
lo largo de la historia, la necesidad de las mujeres de decidir el término o
interrupción de un embarazo, ha sido un hecho; sabiendo que aun cuando no es
legal, se practica el aborto, de manera clandestina o en acomodadas clínicas
privadas. Las consecuencias podemos cuantificarlas. En Chile la tasa de
mortalidad por abortos es la tercera causa de muerte materna según la ministra
de Salud, Helia Molina. 54 mujeres fallecieron el año 2012 en su proceso de
gestación y se estiman cerca de 500 casos anuales de la inviabilidad fetal,
concordantes con las cifras sobre muertes neonatales por alteraciones
estructurales incompatibles con la vida extrauterina, según datos entregados
por la Universidad de Chile.
Entonces
¿Qué está pasando en Chile hoy en día respecto al tema? Actualmente se está
evaluando un proyecto de ley que busca despenalizar el aborto a raíz de tres
causales: Riesgo de vida de la madre, inviabilidad del feto y violación.
Proyecto que fue propuesto por la actual presidenta de la república, señora
Michelle Bachellet en enero del presente año. El surgimiento de ésta propuesta
ha causado las más variadas respuestas. En primera instancia, ha dividido a la
población, marcado diferencias ideológicas, políticas y sociales, dejando a la
vista la inmensa desigualdad y falta de consenso entre los chilenos. Por una
parte, grupos a favor del aborto, se han manifestado, considerando esta
instancia como una buena oportunidad para abrir paso en materias de Derechos
humanos de la mujer y el trato digno para el género. Respecto al tema, se
pronuncia la diputada Karol Cariola, matrona y entendida en la materia, “Esto es una necesidad para Chile y un
tremendo avance desde el punto de vista de las políticas de los derechos
sexuales y reproductivos”, expresó. “Yo
soy matrona y poner el aborto como tema valórico me parece un error, es un tema
sanitario y de políticas públicas”.
Mientras que, quienes se encuentran en contra
del aborto, se han horrorizado al pensar que en Chile se despenalice el aborto
en estas tres primeras instancias, viendo éste, como es el primer paso al
aborto libre, sin conciencia y dejando la puerta abierta a quienes desean ver
el embarazo como un “mal curable”. “El
resultado de esta medida es un hijo muerto por decisión de la madre, y ella jamás olvida eso” Jorge
Becker, médico ginecólogo, especialista en el tema.
Queremos
profundizar en este proyecto de ley, y ahondar en sus implicancias. Para esto
evaluamos las tres causales que serían razones para autorizar el aborto en
Chile.
·
Riesgo
de vida de la madre: El proyecto señala que “en la actualidad los equipos médicos deben
enfrentar la aguda contradicción que implica no poder salvar la vida de una
mujer porque la interrupción de su embarazo está sancionado penalmente”. En
la actualidad, se escapa de las manos de la madre, y los especialistas, en
aquellas ocasiones en que corre riesgo la vida de la progenitora, la decisión
acerca de quién debe morir y quién no, llevando hasta las últimas consecuencias
las vidas de ambos, muchas veces dejando secuelas
irreparables. Tenemos el caso de Carolina, quien tuvo un aborto tras un embarazo ectópico. Tenía
26 años cuando sucedió, no sabía que estaba embarazada. El doctor le dice que
tiene un embarazo ectópico y que está con riesgo vital. A Carolina la
internaron en Maternidad, mientras ella era testigo de la muerte de su hijo.
Peor aún, debió esperar que estuviera realmente al borde de perder su vida para
que la pudieran intervenir, pues en Chile interrumpir un embarazo cuando pone
en riesgo la vida de la mujer es igualmente delito. Carolina tras este procedimiento,
que ella consideraba tardío, perdió una trompa de Falopio y aún hoy no sabe si
podrá ser madre.
·
Inviabilidad
del feto: El texto aclara que “forzar a una mujer a llevar a término tal embarazo o más bien
obligarla a que espere la muerte del feto significa prolongar su sufrimiento”.
A su vez precisó que esta inviabilidad debe ser dicha por un médico. Existen
ciertos casos en los que el feto está destinado a morir, donde la ciencia, no
puede dar solución. Isabelle es francesa pero vive en
Chile, ella también vivió las consecuencias de la legislación chilena actual.
Los médicos le informaron que el feto venía con graves problemas genéticos.
Isabelle cuenta que un especialista le recomendó volver a su país a hacerse un
aborto terapéutico. Con mucho dolor y tras varias conversaciones, ella y su
marido concluyeron que no querían seguir con el embarazo si éste significaba
ver morir paulatinamente a su hija, pues ya no le quedaba líquido amniótico y
los latidos eran cada vez menos. En Chile no encontraron solución, así
decidieron viajar a Francia, donde acudieron a un hospital especializado en
estos temas. En ese centro de salud le confirmaron de inmediato que el feto era
inviable, le dieron cinco días para pensar y tomar la decisión. Tras la
intervención, Isabelle reconoce que vivió su tristeza con un poco más de paz.
·
Violación:
“No
podemos exigirle la continuación del embarazo si ella no quiere mantenerlo
debido a su origen. No reconocer la posibilidad de que ella decida en un
espacio de discernimiento adecuado y antes de 12 semanas de gestación si desea
o no continuar con el embarazo, perpetúa la negación de su voluntad y el dolor
que se inició con la violación”. Rossana vivió la brutal experiencia de la violación. “Siempre me he recriminado por qué ese día usé
minifalda”, menciona Rossana cuando recuerda el día en que ese chico con
quien había empezado una inocente relación amorosa, la forcejeó y la violó. Al
dolor y la rabia se sumó también el asombro cuando se percató de que había
quedado embarazada. Rossana, sin contar lo sucedido a sus padres, se sometió a
un aborto clandestino en la casa de un médico. “Fue triste pasar por un aborto, pero la violación fue peor. La
violación te destruye”, menciona Rossana. Ella pudo ser una más, de las
victimas del aborto clandestino.
Entendemos que
las personas más perjudicadas con la penalización del aborto son las mujeres
jóvenes de escasos recursos. Las mujeres de clase alta pueden pagar un aborto
seguro y confidencial. Las jóvenes pobres se someten a intervenciones baratas
que implican mayores riesgos y además son las que deben acudir a los centros
públicos de salud cuando tienen complicaciones con el inherente riesgo de ser
denunciadas y maltratadas. En este sentido, la legislación actual reproduce y
aumenta la desigualdad.
Se habla de una ley restrictiva, que se
relega a tres casos puntuales, pero al momento de ahondar, vemos que la
realidad es otra. Por ejemplo, especialistas afirman que es casi imposible
detectar y diagnosticar una patología futura o a desarrollarse antes del
nacimiento. Además muchas de las enfermedades puntualizadas en el proyecto de
ley, no conllevan riesgo vital, es más, pueden ser tratadas y curadas, según lo
señalado por Jorge Becker,
él mismo, también señala que el proyecto no se adapta a la realidad,
socioeconómica del país, puesto que el sistema de salud, se encuentra
actualmente en un estado crítico, en donde no se puede dar abasto satisfactorio
a todas las necesidades médicas de la población, abriendo el campo al sector
privado y que conlleva necesariamente al lucro, y como casi todas las leyes y
reformas, ha sido “copiada” de políticas exteriores y sin las modificaciones
necesarias para ser efectivo y eficaz.
Sin
lugar a dudas para cualquier persona resulta complejo tomar una postura o posición
respecto al tema del aborto, ¿Cuánto más difícil será para una persona, vivir
este episodio y tener que tomar una decisión? No es algo reversible. Tiene
implicancias permanentes y consecuencias en muchos casos irreparables. El
llamado es a reflexionar, no tomando una postura definida, sino más bien
respetando a quienes han tenido que pasar por esto, quienes optaron por la vida
a pesar de que el panorama no era favorable, como así también a aquellos que
cargan día a día con el peso que significa un aborto.
“Abortar es un derecho, no una obligación,
pero como derecho, debe ser reconocido por la ley, no penalizado, ni
criminalizado."
miércoles, 21 de octubre de 2015
Aprendiendo a utilizar los blogs
Cuando pensamos en Internet se nos hace más fácil asociarlo inmediatamente en Facebook, Twiter, Instagram y otras redes sociales; pero hoy he querido experimentar algo nuevo, una plataforma que existe hace muchos años, pero que no se ha popularizado al nivel de otras instancias para compartir ideas, reflexiones entre otras cosas.
Bueno debo confesar que he estado buscando las instancias para escribir duro y parejo, trabajando mi estilo, y más que nada para no perder la costumbre de la redacción.
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